Páginas vistas en total

viernes, 30 de septiembre de 2011

Cantes flamencos "modismos hispanoamericanos"


GRUPO III: cantes flamencos "modismos hispanoamericanos"



Modismos:
  1. Guajira
  2. Son antillano  
  3. Tango-guajira 
  4. Habanera flamenca  
  5. Vidalita  
  6. Milonga 
  7. Tango-balada 
  8. Colombiana  
  9. Bolero por colombiana  
  10. Rumba cubana 
  11. Tanguillo-rumba 

Modismos
Es en el siglo XIX cuando se forjan los cantes denominamos “modismos hispanoamericanos” o “cantes de ida y vuelta”. Son el resultado de la conjunción de sustratos melódicos y rítmicos de las músicas traídas de América adaptadas a la idiosincrasia y al espíritu flamenco, y son sobre todo dos zonas geográficas las que nutren este grupo musical..

Por un lado está el Caribe y su radio de influencia en países como Colombia y Cuba, de donde salen los cantes llamados colombiana, habanera y guajira. Por otra parte, encontramos la zona del Río de la Plata, y fundamentalmente Buenos Aires, como el centro neurálgico del origen de cantes como la vidalita o la milonga.

Los modismos hispanoamericanos nacen como consecuencia de la fusión de estilos autóctonos de los pueblos de América Central y del Sur, el aporte de las músicas de los nativos africanos llevados por los españoles a aquel continente y los de origen ibérico que nuestros emigrantes aportaron.

Se conocen como modismos hispanoamericanos los cantes considerados de extensión del amplio abanico de estilos flamencos. Nacen como consecuencia de la fusión de estilos autóctonos de los pueblos de América Central y del Sur, el aporte de las músicas de los nativos africanos llevados por los españoles a aquel continente y los de origen ibérico que nuestros emigrantes aportaron.

1-Guajira:

“El sol del mediodía cubre generoso los campos que, aledaños al mar, se han cubierto de caña de azúcar y tabaco. Los machetes golpean las plantas y un grupo de trabajadores que, de cuando en cuando se arranca a cantar, arrastra las cañas hasta subirlas a los carros.
En el mar aún se divisa la estela del barco que, rumbo a España, habrá de rivalizar con fuertes oleajes y vientos huracanados.
La raíz etimológica de “guajira” se encuentra en la palabra guajiro, nombre que designa al campesino cubano”.

En campos cubanos cercanos al mar, sembrados de caña de azúcar y tabacales, los trabajadores blancos y de color hacen sus faenas. Para desahogarse del rudo trabajo que realizan cantan coplas de guajiras. Al fondo se divisa la travesía de un barco español que se aleja desde el puerto de La Habana, rumbo a España.

El nacimiento de este estilo tiene su origen en los españoles que, al regresar en los barcos a España, impregnados de la sabia de los cantes nativos antillanos y cargados de emocionados recuerdos, cantaban los estilos de guajiras aprendidos en los campos o reuniones caseras en la isla de Cuba, aplicándoles su particular acento, es decir, las reminiscencias melódicas españolas y el ritmo de los tangos gaditanos.

Su cante y baile están muy extendidos en el ámbito folclórico de la isla de Cuba.
El apogeo que en la Península Ibérica experimentaron los modismos americanos en las primeras décadas del siglo XX situó a la guajira en un primer plano de interpretación artística de los cantaores de la época.

El acompañamiento que hace la guitarra de la guajira de baile, generalmente como único instrumento acompañante, gana mucho a partir de la incorporación del cante, que motiva a los guitarristas para crearbellas falsetas de introducción e intermedio de sus coplas.

Inicialmente el baile de la guajira flamenca sólo es acompañado por rasgueos de guitarra, siendo muy conciso, de compás marcado y expresivo taconeo.

El cante se incorpora más tarde para crear espacios con un clima de mayor sensualidad, en los que la bailaora, con repiqueteo de castañuelas, hace llamadas y gestos insinuantes con movimientos de hombros y brazos, dándole una nueva estética que lo engrandece.

Los rasgos melódicos de la guajira son deudores de la unión de sones antillanos y tangos flamencos (padres de otros muchos estilos). El ámbito es de 9ª (Mi2-Fa#3). Acordes tonales: Mi Mayor y La Mayor.

El fragmento analizado en la página siguiente tiene una estructura binaria, coincidiendo cada tema con cada una de las estrofas. El primer tema descansa sobre la dominante, Mi, mientras que el segundo tema lo hace sobre la tónica, La. El ritmo es producto de una combinación de compases binarios y ternarios.

La letra de la guajira flamenca se adapta muy bien a la métrica literaria de otros estilos, principalmente a la de los tangos, desarrollada en dos cuartetas octosilábicas que se repiten en tandas de tres Cuartetas.

Sus expresiones poéticas son nostálgicas y de amor, alusivas a La Habana y a sus habitantes, a los ambientes campesinos de la recolección de la caña de azúcar, del tabaco, etc., fruto de la añoranza de los emigrantes al volver en sus barcos de regreso a España.




2-Son antillano:

Emparentado con la “guajira”, pero distinto a ésta por su velocidad rítmica poco flexible para la floritura y ornamentaciones vocales. El “son antillano” representa a una variada gama de matices rítmico-melódicos que se dan en cada una de las islas situadas al este de la América central, en la parte del Océano Atlántico llamado Mar de las Antillas, de Colón o Caribe.

El origen de su nombre se localiza bien fácilmente en la pertenencia del “antillano” denominación para los nativos de estas islas. Claro que si queremos hallar el origen etimológico de la palabra “son” podemos decir que nace de la aceptación agradable al oído de un sonido o una sucesión de sonidos. Siendo pues, proveniente la palabra son, del latín sonu, como
termino de la música trovadoresca. Los flamencos llaman son al compás, que puede hacerse con la mano, sobre la mesa, el mostrador o la pierna propia. También al golpeo que en el suelo se hace con una vara, silla, suela de zapato o tacón.


3-Tango-guajira:

Distinto de la guajira clásica flamenca, ya que ésta se ejecuta en combinación rítmica binario-ternaria en compás de 12 tiempos, y el “tango-guajira de Felipe Lara” alterna coplas en compás de la tradicional guajira con estribillos en el compás de 8 tiempos de los tangos.
Este nuevo estilo goza de letra y melodía propia lo que supone un aporte significativo a la familia de los “Cantes de Ida y Vuelta”.


4- Habanera flamenca:

“La mirada perdida de un joven marino recorre distraída y melancólica el horizonte de agua. La brisa mueve torpemente la gorra que lleva calada como aligerando la tristeza de sus sentimientos. Las bocinas de los barcos pitan cadenciosamente , y voces anónimas despiden a familiares y amigos que embarcan. Recorren el puerto los carros cargados con mercancías y equipajes al tiempo que las aguas batidas por las hélices de las embarcaciones mecen el reflejo del sol en elagua”.

La etimología de la palabra “habanera” se relaciona con la ciudad cubana de La Habana.
En sus diversas formas es un tipo de música, cante y baile muy extendido por Europa. Tomando su compás y métrica literaria, numerosos compositores clásicos hicieron muy valiosas composiciones. Si bien es verdad que su origen hay que buscarlo en la isla de Cuba, es en Torrevieja (Alicante), España) donde se celebra, desde hace muchos años, el más
importante festival de exaltación de la habanera. También en su versión clásica es cultivada por grandes masas corales en las regiones del norte, muy especialmente en el País Vasco.

La habanera clásica goza de un acompañamiento instrumental más amplio que la flamenca. Las especiales características que el floreo y ornamentaciones vocales proporcionan a la flamenca, hacen más propio que sea la guitarra su habitual compañera, sin que ello suponga que no pueda ser acompañada por otros instrumentos.

Originalmente la habanera nace con ritmo lento y cadencioso en compás de 3/8. Los cantaores de la baja Andalucía, que desde Cádiz viajan a La Habana atraídos por su cadencia sensual, le aportan el acento y ornamentos flamencos que definitivamente la convierten en un nuevo estilo. Este cante de ida y vuelta no sólo se interpreta en su compás
originario, sino que también se han hecho versiones muy interesantes y atractivas en aire de bulería.

El ámbito es de 7ª (Mi2-Re3). Ritmo binario. Similar al del tango. Acordes tonales: La menor y La Mayor (secciones en tonalidades menores y secciones en tonalidades mayores). Cuartetas y alguna terceta intercalada.
La métrica literaria de la habanera es algo compleja por la desigualdad de sus versos, compuestos de diez, ocho, seis, cinco y hasta de cuatro sílabas. Esto no supone impedimento para su cuadratura musical, gracias al ritmo lento de su compás, en el que los cantaores hábilmente encajan los tercios de su cante.

Sin que le estén vetadas otras motivaciones, la temática de las letras de la habanera flamenca suele discurrir por el territorio del amor.
El fragmento elegido se compone de dos frases musicales: la primera descansa sobre la dominante y la segunda sobre la tónica.


5-Vidalita:

“En el porche de un rancho de la Pampa argentina, una madre mece en brazos a su hijo al tiempo que le canta una vidalita. El padre se acerca para dar un beso al bebé y abrazar a su esposa. Por la pradera cercana cruzan gauchos a caballo con el ganado de la hacienda.
Los bramidos de las vacas y los relinchos de los caballos amenizan la espera de una madre meciendo el sueño de su hijo. El alero del porche les resguarda de la fina lluvia que cae hoy sobre la Pampa. Aumenta el ruido del ganado y se comienzan a percibir, cada vez más nítidas, las voces de los vaqueros que regresan a casa”.

La fuente etimológica de vidalita se halla en el sinónimo de vidala, híbrido de “vida” y del sufijo quechua “–la”, con el significado de “¡oh vida, vidalita!”.
Al ser la vidalita un cante campero que tiene su escenario natural en la Pampa argentina, está muy presente en el espíritu del gaucho.

Los cantaores españoles, cuidadosos de su ambiente original, crean la vidalita flamenca con rasgos melódicos muy en línea con la primitiva.

La vidalita flamenca tiene como único instrumento acompañante a la guitarra, que con un juego musical muy agradable y sutil, permite al cantaor recrearse en su melodía. Las introducciones e intermedios, que con extraordinaria belleza aporta el guitarrista, completan la obra artístico-musical de este modismo hispanoamericano.



La melodía de la vidalita se caracteriza por sus giros dulces y pegadizos. Tomando el patrón de viejos villancicos criollos, los cantaores españoles crean la melodía de la vidalita flamenca, que si bien conserva los caracteres fundamentales de la primitiva que le da origen, suena diferente por los continuos floreos que éstos aportan a su melodía.

El ámbito es de 11ª (Re#2-Sol3). Aunque el ritmo de la vidalita es más bien libero, se puede llevar en compás binario. Acordes tonales. Tonalidad de Mi menor.
Todas las frases musicales de la vidalita se dividen en tres semifrases.
La primera de desarrollo melódico más o menos libre (introducción).
La segunda de descenso melódico, semicadencial sobre la dominante, similar a la milonga, y La tercera, una desinencia cadencial sobre la tónica.


6-Milonga:

Josefa Díaz " Pepa de Oro"El origen etimológico de la palabra “milonga” viene de la lengua bunda, reunión y sitio donde se baila y es sinónimo de excusa, rodeo y enredo, significados todos ellos procedentes de la región argentina del Plata, y también de uso en Brasil.

Como el resto de los modismos americanos, la milonga es un cante de ida y vuelta que se propagó por toda la Península Ibérica en el primer tercio de siglo XX.

Su éxito dio origen a un abundante número de composiciones que hicieron las delicias del gran público asistente a los espectáculos de variedades que recorrían, por aquellos tiempos, todos los pueblos.



El panadero y el malojeroEl cante se acompaña con la guitarra, que le aporta muy ricas introducciones e intermedios musicales, además de las precisas y sabias contestaciones al cante que son más cortas o largas en función a la laxitud o floreo de sus tercios. En los arrabales de Buenos Aires es donde, junto con el tango, se cultiva la milonga.

Sus pegadizas melodías atraen a los cantaores flamencos, que le aportan nuevos giros y ornamentos musicales, imprimiéndole una fuerte personalidad que la distingue de la puramente folclórica, que los argentinos cantan en su tierra.

El ámbito es de 11ª (Mi-Fa#3). Partes libres y partes rítmicas. Estas  últimas dentro de un compás binario. Cadencia andaluza transportada a Si. Acordes tonales. Tonalidad de Mi menor.

En el ejemplo seleccionado se distinguen dos frases musicales:
La primera, coincidiendo con los dos primeros versos, está tratada de forma modal,
La segunda (los dos últimos versos) se resuelve de manera tonal cadenciando sobre la tónica de Mi menor. Además, esta última frase tienegran similitud con la cadencia de la vidalita.

La milonga, con el mismo espíritu sentimental de su antecesora, la vidalita, cuenta en sus letras historias más urbanas. Su métrica literaria mantiene cierta uniformidad sobre la base de la composición de varias cuartetas octosilábicas enlazadas, formando un mismo poema cantado.


7-Tango-balada:

Lolita TorresDel nombre de cierto instrumento de percusión que usan los nativos de algunos pueblos de América, viene la palabra “tango”. Y éste se usa también como sinónimo de juego, en países de Hispanoamérica. Pero la denominación de fiesta, parece estar más próxima a la concepción de lo que como estilo musical define al “tango”:
Baile de negros o de gentes del pueblo en América. Baile de sociedad importado de América, en los primeros años del siglo XX.
Balada es una composición poética en la que por lo común se refieren sencilla y melancólicamente sucesos legendarios o tradicionales, y se deja ver la profunda emoción del poeta.

“Tango-balada” significa en este caso, la unión musical y literaria, para representar un hecho histórico real o poético, que Felipe Lara ha compuesto en un intento de estrechar cuanto más mejor, los lazos Ibéricoamericanos.


8-Colombiana:

“Vuela el pensamiento desde Colombia a Cádiz como el oleaje que golpea su muralla. Cruza la imaginación el revoleteo de gaviotas con los cascos de borriquillos cargados de café, el bufar del céfiro gaditano con el roce de las ramas en una plantación, el aroma a pescado fresco con el perfume tibio y húmedo de la molienda de granos de café. Migra el sentimiento desde Cádiz a Colombia”.


Pepe MarchenaEl escenario de la colombiana es más quimérico que natural. La imaginación y el deseo de viajar a América funden la mirada atlántica desde la muralla gaditana con las plantaciones de café colombianas, por las que se mueven faenando trabajadores y algunos borriquillos que transportan las cargas. Se mezcla en el horizonte, sobre las olas del mar y entre nubes, la imagen del cantaor con los campos colombianos.


La raíz etimológica de la colombiana se encuentra en el nombre del país, Colombia. El cante por colombianas nace en voz de los cantaores españoles por querencia a los habitantes de ese país hermano, para expresarle afecto y deseos de cercana convivencia.
El acompañamiento instrumental más habitual es la guitarra. No obstante, a veces se incorporan también algunos instrumentos de percusión, especialmente en las variantes de bolero por colombiana, colombiana-rumba y colombiana por bulería.

El cante de la colombiana está construido musicalmente con melodías de difícil interpretación. Al ser un cante creado en suelo español, nace con definida fisonomía flamenca y la innegable gracia y arte de las regiones del sur.
El ámbito es de 8ª (La2-La3). Ritmo binario, similar al del tango. Existen versiones hechas en compás de bolero, rumba o bulería.

Acordes tonales. Tonalidad de La Mayor. El fragmento seleccionado tiene una estructura binaria. Los dos primeros versos funcionan como una introducción, dividida a su vez en dos semifrases: pregunta (tensión-dominante) y respuesta (relajacióntónica).

Los siguientes cuatro versos forman una frase de desarrollo musical, tanto melódico como armónico, a partir de la melodía expuesta anteriormente. La colombiana se canta en coplas de seis versos octosílabos con repetición de los dos primeros. Sus letras generalmente cuentan cosas relacionadas con el cafetal y otros bellos parajes colombianos, así como de la convivencia con sus habitantes nativos, que tanto echan de menos los emigrantes al regresar de aquellas tierras a España.


9-Bolero por colombiana:

El “bolero por colombiana” es el resultado de la fusión de dos estilos de gran arraigo popular en España y Colombia. El bolero, con su compás ternario y movimiento majestuoso, consigue una agradable combinación con la floreada y rica melodía de la colombiana.

En cuanto al escenario natural donde por vez primera vio la luz esta bella adaptación flamenca de la familia de los cantes de ida y vuelta, sólo se puede decir que se piensa que la mayor parte de estos estilos nacieron en los largos viajes de regreso de aquel continente a nuestra península.

Sería, por tanto, fruto de los recuerdos y añoranzas del tiempo y amores vividos por los navegantes españoles en aquellos paradisíacos lugares. Se trata de un bello modismo hispanoamericano, con una especial sensualidad y ritmo marcado, que por su atractivo llegó a popularizarse en América, en España y otros países europeos, poniéndose de moda en la década de 1930.

Aunque la Guitarra es el habitual instrumento para su acompañamiento, la vitalidad de su ritmo da pie a que se sumen a este otros instrumentos de pequeña percusión.
El bolero por colombiana se canta en coplas de seis versos octosilábicos con repetición de los dos primeros. Sus letras generalmente nos cuentan amores, cosas de la vida cotidiana y de lugares colombianos.


10-Rumba cubana:

La “rumba” es un baile tropical de mucho ritmo oriundo de Cuba, donde lo introdujeron los negros arrancados de África por los primeros pobladores europeos. Se extendió por Europa al igual que otros modismos americanos, sobre los años treinta del siglo XX. Hasta 1935 no se conocen otras grabaciones de este cante, que las de La Niña de los Peines, Bernardo el de los Lobitos y Manuel Vallejo. Desde esa época hasta nuestros días, la moda flamenco-americana
culminó en las “rumbas”, cante festero para bailar que guarda mucha relación con los “tangos”, en cuyo compás binario de ocho tiempos se ejecuta, siendo sus letras de muy diversa extensión con versos de distinta medida.



11-Tanguillo-rumba:

Las coplas del “tanguillo-rumba” admiten cualquier métrica. Sus letras eminentemente festeras son jocosas, divertidas y muchas veces irónicas y satíricas. Partiendo de su realidad folklórica, se han hecho muy diversas composiciones del “tanguillo-rumba” que en su acercamiento a los  “tangos” se han bañado de flamencura. Si bien, al tener un ritmo muy vivo ello les sitúa en el nivel de lo puramente festivo.



2 comentarios: