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"CHACARRA"

El chacarrá (Campo de Gibraltar, Cádiz) 


Se trata del baile y canto más típico de la zona.
Su origen se remonta a los siglos XVIII y XIX, en un contexto espacial de población diseminada en la sierra (en torno al actual parque natural de los alcornocales), donde la cooperación vecinal era necesaria para la convivencia.

Las fiestas tenían un carácter excepcional y servían para realizar un acto de convivencia informal y festivo. Una de las fiestas más importantes eran las cruces de Mayo (denominación que venía porque se celebraban todos los Domingos del 3 de ese mes hasta el 13 de Junio, he ahí su genero plural). Se adornaba una de las casas con las mejores galas que tenías y con una cruz hecha de ramas verdes y repleta de flores frescas.

La gente llegaba sobre las ocho de la tarde y la fiesta duraba hasta que volvía la luz del día para hacer el camino de vuelta por las veredas. Durante la segunda Guerra Mundial el régimen franquista decide llenar estas sierras de caminos y carriles que ayudaran a un mejor control militar y para ello comienzan a venir de todas las partes de España soldados de reemplazo en aluvión. Estos extremeños, gallegos, catalanes... que no conocían lo que se cantaba y lo que se bailaba comenzaron a nombrarlo por el sonido que hacían los instrumentos "CHACARRA", este nombre cayó en gracia y así comenzó a denominarse.  Es decir, que el origen del nombre es de similar origen al de "polaco" con el que se le llaman a los catalanes en el resto de España.

¿Para qué quiere el cura
la librería,
si en visitar comadres
se le va el día?
Si en visitar comadres
se le va el día,
¿para qué quiere el cura,
monona mía,
la librería?


APENDICE. COPLAS DE CHACARRA
a) Coplas de pique

(Ella): Todos los Miguel son tontos,
lo digo porque lo sé,
si alguno me está escuchando,
también lo digo por él.

(El): Todos los Miguel son tontos
porque le falta un sentío,
a ti te falta una teta
y el tonto se la ha comío.

(Ella): Eres como el as de copas,
en todo quieres ganar,
vergüenza tienes muy poca
y te digo de verdad
que a mí no me cantes coplas.

2.-

(Ella): El pañuelo que me diste
con puntillas y alamares
yo creí que eran firmezas
y eran puras falsedades.

(El): Si eran puras falsedades,
señora, dispense usted,
que si esta vez he pecado
en otra me enmendaré.

(Ella): Dijiste que te enmendabas,
no te quisiste enmendar,
daré parte a la justicia,
vendrán y te prenderán.

(El): Si das parte a la justicia,
que me prendan con piedad,
siendo yo tu fino amante
lágrimas derramarás.

El Chacarrá es un fandango de ámbito rural. (Foto M. Rojas)La instrumentación de estos bailes y cantes está compuesta por guitarras, platillos y castañuelas. En cuanto al cante, se trata de fandangos cortos adaptados para ser bailados. La letra se caracteriza por la improvisación, normalmente se establecía un dialogo entre el muchacho y la muchacha que empezaba de forma semihostil y terminaba con un piropo.

También como en todos los fandangos existen coplas de amor y desamor, sabiduría popular, exaltación del baile y de la tierra, etc. Los bailes que se interpretaban eran derivados del fandango, emparentados con los verdiales de las sierras de Málaga y Huelva, adaptados a la instrumentación escasa con que se contaba y perfectamente arritmados para la danza. Existen tres modalidades de baile; el Zangano (dos hombre y una mujer describiendo ochos), el "agarrao" (por parejas) y el suelto por parejas.

  Los instrumentos que se utilizan en el "chacarrá" son practicamente los mismos que se utilizan en los "verdiales" y los fandangos alpujarreños, con excepción del violín y la pandereta pequeña en contraposición al gran pandero "verdialero".


                                                              Instrumentos utilizados en el chacarrá. 
(Foto M. Rojas)

La guitarra.- Es la acompañante armónica al cante y acompañante rítmica en unión del resto de instrumentos al baile. Hace una gran labor dentro del fandango tarifeño, ya que suple a lo que en "verdiales" hace el violín-director, realizando falsetas entre cante y cante; falsetas muy originales y únicas, ejecutadas principalmente por las cuerdas entorchadas, o sea, cuarta, quinta y sexta. Han habido muy buenos guitarristas de chacarrá como "Curro" (de la parte de las Piñas o Paloma), Domingo Serrano, Reiné (padre del extraordinario pintor tarifeño), Pedro Delgado (Perico Jambre), de la Ahumada, y el mejor de todos: "El Tirilla", maestro y conservador del toque de chacarrá y capaz de improvisar "sobre la marcha", coplas y coplas como un auténtico trovero. También demostró esta facultad improvisadora en la Peña "Juan Breva" de Málaga.

Los palillos o castañuelas.- Instrumento característico de la música popular española y de las bailarinas moriscas. Compuesto de dos piezas de madera dura, abombadas y huecas, unidas entre si por un cordón, se golpea una contra otra. Son empleadas por pares colocándose uno en cada mano, siendo un par de sonido más agudo que el otro. Son siempre utilizadas en el chacarrá por las bailaoras.

Las cascañetas.- Nunca mejor sonante un nombre para indicar de lo que se trata... Ya que son dos cañas cascadas que a modo de "claves" como las que usan los sudamericanos en su música popular, se frotan enérgicamente una contra otra produciendo un característico chasquido que convenientemente realizado, va marcando el ritmo del fandango junto a los otros instrumentos.

Los Platillos.- Instrumento también característico de los "verdiales". Son dos platillos de bronce de unos siete centímetros con una correa de cuero muy fina para asirlos y frotarlos entre si. Por su sonido chillón sobresale del resto de los instrumentos y solo la botella de aguardiente rascada con una cuchara es capaz de competir en sonido con los platillos.    Son sucesores directos de los antiguos "crotalum" que nos citan Marcial, Juvenal y Plinio al glosar las veleidades de las "Puella gaditanae" y de los que un día quedaron impresos en un mosaico de la ciudad de Pompeya en manos de un "auténtico verdialero"; al menos por lo que refleja su indumentaria, ya que el gorro que lleva el músico de la Escena Cómica de Discorides de Samos, es idéntico al usado por los fiesteros de los montes de Málaga.
La pandereta.- Mucho más pequeña que el gran pandero usado en la fiesta de verdiales. Tiene doble fila de chapas y es otro de los instrumentos de percusión que sirve para marcar el ritmo del fandango. Es descendiente del "adufe" morisco y según Al Saqundí, escritor andaluz del siglo XII, fué introducida por los bereberes, grandes aficionados a los instrumentos de percusión.

Otros instrumentos.- También se emplean para acompañar el fandango, otros instrumentos de origen "casero" como la botella de aguardiente, el almirez y las cucharas.    Antiguamente, se utilizaban dos lascas de piedra de pizarra que se introducían entre los dedos de las manos y se hacía chocar unas contra otras produciendo un sonido parecido al de los palillos. Decir que no ha existido ningún "Juan Palillo" experto en el manejo de estas lascas de piedra. 
"Aurelio Gurrea Chalé"

                                               El Chacarrá, el folclore tarifeño por excelencia.



b) Sobre el chacarrá.

De Tarifa soy, señores,
pa qué lo voy a negar,
por eso me gusta tanto
la fiesta del chacarrá.

Porque cante a lo Tarifa
no soy tarifeña, no,
que una vez estuve en ella
y el cante se me pegó.

De Los Barrios soy,señores,
y lo llevo muy a gala
,en todas las reuniones
mi fandango es el que gana.

Viva quien canta y quien baila,
quien toca los instrumentos,
viva el amo de esta casa
y tos los que estamos dentro.

Para cantar, tener ganas,
y para bailar, salero,
para tocar la guitarra,
saber menear los dedos.

Dicen que no puede hacerse
tres cositas a un tiempo:
mira cómo canto y bailo
y toco los instrumentos.

De Valencia yo he venido
con toda la pura verdad,
cuando se muera Tirilla
ya se acabó el chacarrá.

Soy de Facinas, señores,
y me llamo Juan Palillo,
en todas las reuniones
el mejo(r) es mi fandanguillo.

Tengo mi pecho de coplas
que parece un hormiguero,
se lían unas con otras
por ver cuál sale primero.

Aunque estuviera cantando
un año con treinta meses,
no me escucharían cantar
la misma copla dos veces.

Yo sé cantar y bailar
y tocar la pandereta,
la que se case conmigo
lleva la juerga completa.

En la reja de la cárcel
tengo mi caballo atado,
Dios le dé mucha saluda
esa niña que ha cantado.

Me gusta mi compañero
por lo bien que me ha cantado,
me canta poquito y bueno,
poquito y bien arreglado.

Bailadorcito pulido,
menea bien esas patas,
que parece que las tienes
comidas de garrapatas.

Las niñas de Los Barrios
son bonita(s) y bailan bien,
pero tienen una falta:
que dan la vuelta al revés.

Ya salió la niña al baile,
ya salió la luna llena,
ya salió un carro de flore
scargadito de azucenas.

De las dos que van bailando,
la que lleva delantales
la novia de mi hermano,
pronto será mi cuñá.

Cuando sales a bailar
con los palillo(s) y los lazos,
te parece(s) a Gibraltar
disparando cañonazos.

La guitarra está que trina
y los platillos también,
los pies están alados
y en el suelo no se ven.

Esa guitarra que suena
es de pino y de nogal
y el tocaor que la toca
de Tarifa es natural.

La gracia del chacarrá
la tienen la de Las Moscas,
pero a las de Las Piñas
con el zángano les sobra.

Terminó la Cruz de Mayo,
la fiesta de las mujeres,
la que no ha sacado novio
que espere al año que viene.

Con esta y no canto más,
pronto me voy a dormir,
un ojito se me cierra
,el otro no lo puedo abrir.

Yo me despido de ustedes,
no me la doy de cobarde,
la niña que está grabandodale
recuerdo a tu padre.

 
La campiña tarifeña, en donde tenían lugar las fiestas de chacarrá (Foto M. Rojas)
                                                                 c) Canto a la tierra

El Peñón de Gibraltar
no tiene tantos cañones
como tiene mi morena
en el pelo caracoles.

Salero, viva Tarifa
y el Peñón de Gibraltar,
la Isla de las Palomas
y el Castillo de Guzmán.

Algecira(s) está en una llano,
Los Barrios en un rincón,
San Roque está en un cerro,
La Línea junto al Peñón.

En Gibraltar sentí frío
y en La Línea calentura,
pero en llegando a San Roque
todos mis males se curan.

Tarifa tiene por gala
a la Virgen de la Luz,
tiene su casa sagrada
en el Palmar de la Luz,
dando vista a la cañada.

Tres cosas tiene Jimena
que no las tiene Madrid:
espárragos, tagarninas
y cuestas para subir.

Tengo una novia en Zahara,
otra tengo en la Zarzuela,
dos tengo en el Almarchal
y tres en las Canchorreras.

Como se puede leer en la página web del conservatorio de Córdoba: “…el uso del fandango como instrumento de socialización y, en concreto, como canalizador de tensiones sociales, que se resuelven en el empleo de la copla como forma más o menos velada de provocación y de catarsis de conflictos”

Dice Leonardo Ruiz Estudillo en un artículo publicado en Diario de Cádiz:
“Por la tarde, bajaban a las casas de los anfitriones las familias enteras con la yegua o el burro cargados de rosquetes y confituras caseras. Llegada la noche, comenzaba el baile y el cante que se prolongaba hasta el alba. Allí se juntaban el chistoso con el poeta y todos con el vino en un espectáculo con todas las de la ley. Y si por mano del vino, había pelea, el domingo siguiente tenían que hacer las paces. Dependiendo del tiempo, la fiesta se celebraba en una choza, sombrajo o debajo de una parra”. Como ocasión especial las mujeres lucían sus galas más preciadas, los hombres sus chalecos con cadenas colgantes de relojes, ancho sombrero, bota alta campera… La gente llegaba sobre las ocho de la tarde y la fiesta duraba hasta que volvía la luz del día para hacer el camino de vuelta por las veredas.


                              El fandango tarifeño, bailado en la caseta de feria. (Foto M. Rojas)

                                                   d) Sabiduría popular y crítica social.

Desgraciao del marinero
que tiene la mar por cama,
por cobertor tiene el cielo,
por cabecera una tabla.

Los suspiros de un cautivo
no pueden llegar a España
porque está la mar por medio
y se ahogan en el agua.

Mientras me voy, no me voy,
mientras me voy, no me ausento,
que me voy de la memoria
pero no del pensamiento.

No canto porque bien canto
ni porque me oigan la voz,
canto porque no se junten
la pena con el dolor.

No hay quien levante a un caído,
ni quien la mano le dé
y como le ven caído
todos le dan con el pie.

No preguntes por saber
que el tiempo te lo dirá,
que no hay cosa más bonita
que saber sin preguntar.

Un pájaro con cien plumas
no se puede mantener,
un escribano con una
mantiene casa y mujer.

Mala puñalá le den
a una olla sin tocino,
a una cama sin mujer
y a una botella sin vino.

El amigo verdadero
ha de ser como la sangre,
que acude pronto a la herida
aunque no le advierta nadie.

Ya se está poniendo el sol,
ya es hora de dar de mano,
alegría para mí
y tristeza para el amo.

Me preguntó el señor juez
que de qué me mantenía,
le contesté que robando,
como se mantiene usía,
pero yo no robo tanto.

Los faroles de Los Barrios
tan malamente han quedado
para que todos los ricos
se encuentren bien alumbrados.